Todo comenzó en un pequeño colegio de Minas Gerais, Brasil, donde, siendo niña, aprendí a crear con las manos. Papel reciclado, hojas de platanero, fibras naturales, cáscaras de coco… Aquella artesanía sencilla, pura y honesta se convirtió en mi refugio y en mi primera forma de entender el mundo.
Con el paso del tiempo, seguí formándome y experimentando con barro, arcilla, pintura, textiles, porcelana fría, yeso y técnicas mixtas. Vendí mis piezas en la calle, aprendí de otros artesanos y absorbí cada cultura que se cruzó en mi camino, dejando huella en mi manera de crear.
En 2009 llegué a Cataluña y encontré un lugar donde mis raíces y mi creatividad podían crecer juntas, dialogar y transformarse.
Hoy, desde mi taller, continúo explorando materiales naturales y reciclados, dando forma a piezas con identidad propia, creadas con respeto por el proceso y por el tiempo.
